Relato 2

airplane-923607_960_720

Tan solo fue un pequeño despiste. Un milisegundo y, de repente, todo se iba al traste. Caía en picado. Al principio fue bien. Mantuvo el avión estable tirando de las palancas con todas su fuerzas. Manejó los flaps con la soltura y pericia que sólo sus muchas horas de vuelo permitían, controlando como pudo el […]

Relato 1

2309346965_84de754098_z

​Cruzó con él la mirada y se giró, sobresaltado. Permaneció quieto, observándolo mientras caminaba a paso lento, como quien anda sin ganas, o quizás sin fuerzas. Miró su pelo, frondoso y oscuro y blanco. Su espalda ancha, su chaleco rojo. 

Sorprendido de sí mismo, empezó a seguirlo. Escudriñó el detalle de cada gesto de sus manos, de cada una de sus débiles pisadas. Lo examinó moviéndose, apretando los ojos para asegurar certezas, y empezó a andar más rápido, acercándose más cada vez, con cada vez más miedo. Excitado, su corazón traqueteaba como un vagón torcido, bombeando mil litros de sangre que se apelotonaban en su garganta dejándolo sin respiración. Al fin, justo antes de que lo asfixiara, expulsó el grito:
– ¡Papá!
Y Papá se giró. Y no era Papá.
A casa se llevó una sonrisa quebrada y una lágrima contenida.
– No seas necio -se dijo-. Los muertos ya no vuelven.

Todo cambia, nada cambia

Unknown

Ya no hay hombres feos. Los que lo son se esconden tras pobladas barbas. Las feas se ocultan ahora en selfis con posturas imposibles de cuellos retorcidos. Los matones y los cobardes hacen ahora lo mismo, guarecidos tras la tecla presuntamente irreverente, pretendidamente graciosa, objetivamente demagoga. Rotundamente falsa. Las nazis del triángulo de cuatro dedos, […]

El blindaje

23_10_2013-9_43_57-escafandra.jpg

Muchacho de huecos ojos, rellenos de negra nada. De dientes huecos y hueca boca cerrada y vacía. Como tus brazos huecos, porque son huecos si no hay abrazos que los llenen. Tus lágrimas no derramadas terminarán juntándose en nudos en tu garganta y no te dejarán respirar. Las risas que no liberaste serán mueca permanente […]

Un cuento colectivo

En algunas ocasiones tengo la tremenda suerte de participar en actividades en la clase de mi hijo Jaime. 25 niños de 4 años. Ya lo imaginaréis: una locura absoluta, pero divertidísima (una vez pasado el shock postraumático), que intento repetir siempre que puedo. La última fue esta semana, y consistía en colorear y recortar unas […]

Perdido

Cada acera es diferente ahora. Los árboles y las flores de los jardines, las palomas y las nubes que hoy cubren un azul escondido, lo miran, tan impertérrito, paso a paso hacia lo desconocido. Nadie lo ve. La edad lo ha hecho cada vez más invisible. Nadie siente ni presiente su angustia, su solitario miedo. […]

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...